Inicio La contracrónica de Yolanda Damià Vicente Furió, aficionado levantinista “sin mordaza”, nuevo presidente de la Fundación Levante UD

Vicente Furió, aficionado levantinista “sin mordaza”, nuevo presidente de la Fundación Levante UD

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Si hace un año el pesimismo envolvía el levantinismo, solo doce meses después nuestra perspectiva ha abonado un entorno que enorgullece a todos los que palpitamos a ritmo de corazón granota. La elección de Vicente Furió como presidente de la Fundación Levante UD Cent Anys es un paso más al reconocimiento de la singularidad de una entidad que, superadas las trabas que balancearon su equilibrio vital, ha renacido con unos pilares cementados en los principios que le aseguran una deleitosa perspectiva.

Que levantinistas como Vicente Furió ocupen un cargo representativo en una institución que vela por la “conservación, difusión y promoción de las vertientes deportiva, cultural y social del Levante UD S.A.D” según indica la carta fundacional de la Fundació Cent Anys, es el reconocimiento a toda una generación de levantinistas (o a varias) que, en momentos de adversidad, contribuyeron desde distintas parcelas al mantenimiento vital de la entidad granota.

Por esas casualidades que, en ocasiones, la vida se encarga de engarzar, Vicente Furió ha representado tanto en mi trayectoria profesional como en mi entorno familiar un referente. Por ello, para mí representa un orgullo vanagloriarme ahora en estas páginas de conocer a quien ya ostenta un cargo de representatividad que seguro ejercerá con la dignidad y honestidad que siempre ha mostrado Vicente, tanto en su pasión levantinista como en el ejercicio de su profesión.

Mi infancia son recuerdos de muchas tardes de fútbol en el por entonces Nou Estadi rodeado de acequias y huertas, donde tan solo se erigía como veterana edificación la estación de trenet de San Lorenzo. Esos partidos se iniciaban muy pronto en el Cabanyal, donde Felipe, “el butanero” se encargaba desde el mediodía de vociferar, cuan trovador, el horario del partido de su Levante. Llegaba luego el momento de coger el trenet. Si hacía buen tiempo bajar en la parada de Benimaclet y caminar entre acequias y edificios aislados para vislumbrar entre matorrales y vergeles el campo del fútbol del Levante UD. Si la climatología no era buena, era necesario llegar a Pont de Fusta y realizar trasbordo para llegar hasta San Lorenzo y caminar solo unos pocos metros.

Ya en el estadio, en la puerta de vestuario esperar la pizarra que anunciaba la alienación de las escuadras contendientes del encuentro mientras pululaban los escasos periodistas que cubrirían informativamente las hazañas de nuestro Levante UD. Ahí estaba ya Vicente Furió. Después comprar las pipas churruca, el Turrón de Viena y acomodarse en las butacas, en mi caso, esas que hoy son la parte lateral de la tribuna baja. Allí, con una pequeña libretilla en un bolsillo se sentaban dos forofos levantinsitas, ambos con espíritu periodístico, uno de ellos aficionado, el otro profesional. Aquella extraña pareja eran (el siempre recordado) Salva Regües y Vicente Furió.

En la fila trasera la familia Murria con el patriarca, tristemente fallecido, como personaje entrañable de una dinastía que tuvo a Juanjo Murria como presidente en uno de los momentos más delicados de vida del Levante UD. Junto a ellos, Pedro (nunca recuerdo el apellido) y Antonio Calpe.

La vida a veces te ofrece regalos, aquella ubicación de las localidades de la familia Damià Melego ha sido sin duda uno de los más gratos recuerdos en nuestro libro de vivencias familiar y entre sus personajes el hoy Presidente de la Fundación Levante UD Cent Anys.

Mi hermano atento a Magdaleno, Murua, Óscar, Claudio o Latorre. Mi hermana, demasiado pequeña para otras atenciones, afrontaba la tarde solo preocupada en saber ¿en qué portería había que meter gol? Y yo, apasionada de la lectura oteaba curiosa cuanto acontecía a la espera de ese momento en que Vicente sacaba de su bolsillo una pequeña libretilla donde apuntaba alguna cosa, una jugada destacada, una tarjeta, un comentario….

Las discrepancias sobre aquel o este jugador, aquella jugada o ese recuerdo del pasado eran los temas de debate del grupo que ese lugar del estadio había convertido en compañeros unidos por la posesión de un alma levantinista. Todos ellos veteranos granotas llegados allí desde el viejo Vallejo al que acudían con sus padres, tíos o abuelos. Unos desde el Cabanyal, otros del Barrio del Carmen y otros desde diferentes barrios levantinistas, unos descendientes de futbolistas o aficionados del Cabanyal FC, otros del Gimnástico.

Tras los partidos, gustaba esperar la llegada del martes (el tiempo y la realidad no corría tan rápido como en este siglo XXI” internautalizado”) para leer la crónica de Vicente Furió o las entrevistas de Salva Regües para, llegado el siguiente partido como local, poder puntualizar la interpretación de aquella jugada, el elogio a ese jugador….pasión levantinista en los años 70 y 80. (Recordemos que en esos años el lunes el único periódico que se publicaba en la ciudad era la HOJA DEL LUNES).

Ese periodista, pero sobre todo aquel compañero de las tardes de domingo futboleros, casi dos décadas después, cuando, todavía yo era solo una estudiante que iniciaba mis colaboraciones en el periódico LAS PROVINCIAS,  no sé la razón (quizás porque sabía de mi pasión levantinista) se le ocurrió proponerme la posibilidad de iniciarme en el periodismo deportivo con la redacción de pequeñas crónicas de fútbol regional. La HOJA DEL LUNES desaparecía y los periódicos valencianos, LAS PROVINCIAS y LEVANTE, comenzarían a editarse también el primer día laboral de la semana. Ese periodista era Vicente Furíó, entonces Jefe de Deportes del diario LAS PROVINCIAS.

La vida suma casualidades, conjuga los verbos a su antojo y, tras años de encontrarnos en un estadio semivacío para sufrir y disfrutar (esto menos) las hazañas de nuestro Levante UD, el periodismo nos unía.  Sé que su discreción es tan extrema que cuando públicamente he mostrado mi agradecimiento hacía su impulso (casi decisivo) para iniciar mi trayectoria profesional en el periodismo deportivo, Vicente Furió, el periodista, el compañero de localidad del Nou Estadi, el levantino, el maestro, se ha sonrojado.

Pero hoy Vicente, desde esta tribuna de MACHO LEVANTE quiero mostrarte públicamente con el afecto de toda mi  familia y, con el corazón granota latiendo emocionado con palabras nuestra felicitación por tu nuevo cargo en la Fundación Levante UD Cent Anys, porque ¡¡¡qué caray!!!, te lo mereces.

Sin infravalorar la labor de José Manuel Fuentes, todo lo contrario, hay que elogiar su buen hacer estos años, los levantinistas que tenemos el honor de contar con tu amistad Vicente sabemos que pocas, muy pocas personas pueden representar a nuestro estimado LEVANTE UD  como estamos convencidos que tú lo harás.

Hay formas que se entallan a una personalidad, y este cargo se ajusta escrupulosamente a la  personalidad solidaria, respetuosa, sensata, sobria, inteligente y humilde de Don Vicente Furió Garcerá, el periodista, el aficionado, ese que en su primer discurso como Presidente de la Fundación Levante UD Cent Anys, mostró su sensiblidad y su entrañable generosidad y valor de la amistad para recordar a Grau Torralba, a Ramón Victoria, a Paco Gandía, a Salvador Mas y a su entrañable compañero Salva Regües.

Sí Vicente, ellos como perfectamente expresaste “reflejaron el sentir de miles de levantinistas portando con gallardía y caballerosidad la antorcha del Levante UD”, pero allá donde estén estarán ovacionando tu nombramiento. Ellos, como tú, son historia del Levante UD, ese Levante UD centenario que tiene el lujo de tener a un presidente de su Fundación, singular, apocado pero con personalidad de hombre machadianamente bueno y “Sin Mordaza”.

*SIN MORDAZA es el libro escrito por Vicente Furió en 2010 y editado por Ediciones Brosquil donde el periodista presidente de la Fundación Levante UD Cent Anys repasa sus más de tres décadas como periodista.

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