Inicio Gatos y palmeras Granotahistoria Vicent Latorre, historia levantinista: “jamás querré que pierda el Levante, pero siempre querré que mi sobrino sea el mejor de los 22 jugadores en todos los partidos”

Vicent Latorre, historia levantinista: “jamás querré que pierda el Levante, pero siempre querré que mi sobrino sea el mejor de los 22 jugadores en todos los partidos”

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A lo largo de toda la semana se ha escrito y escuchado mucho sobre los sentimientos que a familia Latorre vivirá ante el derbi valenciano el próximo sábado, un apellido emblemático en el levantinismo que tuvo a  Vicent Latorre (viçantico para muchos granotas que vivieron su larga trayectoria como levantinista), en uno de esos jugadores emblemas con más de una década defendiendo su elástica azulgrana en el terreno de juego.

Sin embargo, puede que en el derbi del próximo sábado el apellido Latorre salte al terreno de juego con la camiseta del València CF para defender los colores valencianistas. El sobrino de Vicent, Lato, internacional en categorías inferiores y con una perspectiva futbolística cuanto menos ilusionante, a pesar de su juventud ya ha dado muestras de su calidad como jugador del conjunto de Mestalla.

De todo ellos se ha escrito mucho estos días pero ¿qué significa el apellido Latorre para el levantinismo? En definitiva, ¿quién es Vicent Latorre?

Nacido en Malvarrosa, Vicent se incorpora con 14 años al Marítim, equipo filial del Levante UD en la época de los 70 que disputaba sus encuentros en el campo de tierra ubicado en el barrio de la Malvarrosa. Su espigada figura, su facilidad para el desmarque, su potencia cabeceadora hacía que Latorre despuntará en edad adolescente. Los responsables de la escuela granota percibieron su calidad futbolística y a temprana edad ya jugaba en el juvenil antes de pasar al filial levantino, el “amateur Atlético Levante”.

Vicent como delantero referencia de las categorías inferiores debuta con 19 años en Segunda División con el Levante UD en la temporada 1979/80 en un encuentro ante el Cádiz como titular en un equipo que tenía a Pachín, exjugador del Real Madrid, en el banquillo.

No volvería a disputar ningún minuto más esa campaña, pero la siguiente todavía con Pachín como técnico levantinista, disputaría 21 partidos en la División de Plata del Fútbol Nacional y marcaría un solo gol, pero un tanto histórico y trascendental para sus posteriores pasos como futbolistas, fue el gol del triunfo del Levante UD en el Santiago Bernabéu ante el Castilla por 1 a 2. Compañeros de Latorre en ese encuentro fueron entre otros Barrie, Lavado, Floro Garrido, Agustín o Campuzano, poco después, esa misma temporada llegaría a la entidad levantinista Johan Cruyff. “Yo siempre digo que tengo la suerte de haber vivido el honor de ser compañero de un tipo singular pero que era maravilloso sobre el terreno de juego además de afable. Mi recuerdo es fantástico de Cruyff y haber competido junto a él uno de mis mejores recuerdos como futbolista”.

Sin embargo, con ese palmarés y solo 20 años una piedra, en forma de servicio militar, se cruza en el camino evolutivo del ariete de Malvarrosa que tiene que ir a cumplir aquella época a Madrid.

A pesar de las pesquisas del joven futbolista para mantener los vínculos con el Levante UD, Vicent se encuentra con la rigidez del ejército para ofrecerle cualquier tipo de facilidades que le permitiera evolucionar en su trayectoria futbolística.

Ante la imposibilidad de jugar en el Levante UD, Latorre ofrece sus servicios cercanos a la localidad madrileña donde había de cumplir con el servicio militar “como no había tantos medios de comunicación ni casi existía eso de los representantes, cogí el recorte de periódico donde salía mi gol en el Bernabéu y estuve por todos los equipos pequeños de Madrid buscando un sitio para jugar porque yo quería ser futbolista. Enseñaba esa crónica y decía que había jugado con Cruyff, yo quería seguir intentando ser futbolista”. Al final, y tras varios desencantos, encuentra la posibilidad de jugar en el San Fernando de Henares, “cuando me presento allí con mi foto, casualmente uno de los técnicos me reconoce como el autor del gol en el Bernabéu y me ofrecen ir a jugar con ellos en tercera división, pero claro necesitaba entrenar algún partido. Todo contento me voy al cuartel y al llegar me dicen que me tocaba batería de cocina un mes, con lo cual no podía entrenar y no podía, por tanto jugar”.

“Cuando pasan esas semanas vuelvo al San Fernando y me dicen que ellos lo que pueden hacer es cederme al Daimiel, pero si tenía mal escaparme a entrenar en Madrid era imposible ir a Ciudad Real. Ahí pensé que el fútbol se había acabado para mí”.

Uno de los partidos disputados con Cruyff

Sin embargo, la capacidad de sacrificio de Latorre y el levantinismo que había arraigado en su pasión futbolística, superado el primer tramo de la “mili”, Vicent dispone de fines de semana libre y uno de ellos decide ir al Levante UD, casualmente lo recibe Antonio Calpe, siempre generoso, futbolero y hábil para descubrir talentos que al ver a Latorre se ofrece como intermediario ante el cuerpo técnico que en ese momento encabezaba Roberto para que el joven delantero vuelva a vestir los colores azulgrana. “Antonio lo intentó pero claro, sin ir a entrenar era difícil, no puedo jugar en el Levante y me enrolo en la liga de empresas con el Bar Juventud de Orriols. Imagínate los comentarios en una liga de empresas que tuve que escuchar, lo más bonito era ¡qué malo eres, mira dónde has caído!”.

Sin embargo, el empeño de Latorre por jugar en el Levante UD continuaba presente y, tras su vuelta a Malvarrosa finalizado el servicio militar se presenta de nuevo en las oficinas del entonces Nou Estadi para hablar con Antonio Aragonés. El presidente granota le invite a realizar una prueba en el equipo entrenado aquella temporada Pepe Martínez. Otra prueba para un futbolista que había sido estrella en el Levante Juvenil enfrentándose a equipos como el Barcelona ante jugadores como Lobo Carrasco, etc. que había jugado con Cruyff y sin embargo, a pesar de su contrastada calidad, el joven delantero se topa con la desorganización estructural de una entidad a la que, no obstante, Latorre amaba “si había que hacer prueba se hacía porque yo lo que quería era jugar con el Levante”.

La prueba va revestida también de anécdota esta vez. “Resulta que tenía que ir a Catarroja a jugar un amistoso y me ofrecen ir en la furgoneta del material con el utillero, y allí entre las bolsas de material me voy a hacer la prueba. Bajo con todas las bolsas, juego el partido marco un gol y Pepe Martínez dice que sí, que me quede”.

Alzira y Levante en Tercera
Alzira y Levante en Tercera

Latorre vuelve al Levante UD para jugar en Tercera División junto a un equipo de jóvenes futbolistas como Claudio Barragán, José, Martínez Puig, Víctor, Garrido, Sabater, etc.etc. Los granotas se clasifican subcampeones por detrás del Mestalla y accede a disputar la fase de ascenso a Segunda B donde cae ante el Avilés (en aquellos días Ensidesa).

Sería en la siguiente campaña cuando el Levante lograría el anhelado ascenso el mismo año que el club cumplía el 75 aniversario de su fundación. Se incorporaron al equipo para lograr subir de categoría jugadores como Albiol, Guillot o Jaro que se unirían a Martínez Puig, Zapata, Óscar, Cotino, Víctor Santamaría o Toni entre otros y dos serían los entrenadores inquilinos de un, siempre inestable, banquillo granota, inició Pepe Martínez la temporada que finalizó con Manolo Tatay de técnico, un ascenso donde Vicent Latorre sería clave anotanto ante el Orense el gol que rubricaba el retorno a la categoría de bronce.

La siguiente temporada 1987/88 en Segunda B el delantero de la Malvarrosa marcaría 17 goles, una de sus mejores campañas logrando dos dobletes ante Villarreal, Conquense y Polideportivo Almería. El año futbolístico posterior, también en la división de bronce Vicent volvería a marcar tres dobletes pero sin duda lo más importante era el ascenso conseguido y el retorno a la División de Plata. “Fue un ascenso conseguido en Nules. Algo que ha quedado pendiente en mi trayectoria como jugador del Levante es no haber logrado un ascenso en casa y vivirlo sobre el terreno del Ciutat de València”.

Se logró subir pero Vicent tuvo pocas oportunidades a causa de una lesión lo que le endilgó a decir adiós como levantinista, pasaría después por el Villarreal CF con el que conseguiría subir a 2B y posteriormente a 2ª. “Mi recuerdo de Villarreal, su afición y de Pascual Font de Mora es excepcional, me trataron maravillosamente y viví dos años fantásticos”. Sin embargo, una rotura de peroné condenó al delantero valenciano que, sin embargo cerraría su etapa con el conjunto groguet antes de decir adiós como futbolista en el Jávea donde coincidió con Carlos Granero y Antoñito entre otros.

Con más de 100 goles como levantinista en liga, tres hat tricks, la anécdota de haber anotada 5 goles en un solo partido, ser 3 temporadas el máximo goleador del equipo y haber pasado por todas las categorías inferiores del Levante UD, Vicent Latorre ve ahora el fútbol como aficionado a pesar que durante un tiempo fue el encargado de comentar los encuentros de la entidad granota en la Radio Autonòmica Valenciana, Ràdio 9, y fue varios años presidente de la asociación de veteranos.

“Ahora voy al campo como aficionado, a veces me llaman para comentar, pero sinceramente, me gusta estar en la grada y poder vibrar como un hincha”, porque Vicent, Viçantico, Latorre, no esconde su pasión granota y su emoción no solo en el ascenso vivido en 2004 sino cada vez que el Levante UD alcanza un hito futbolístico.

“Esto que estamos viviendo esta época es maravilloso, ver al equipo en Primera, jugar competición europea, si miro atrás lo veo como un sueño por eso cada partido me gusta estar ahí porque sí, he sido exjugador pero ante todo soy aficionado del Levante UD, ha sido siempre mi pasión junto a mi familia”.

Por eso, Vicent el sábado si finalmente salta al terreno de juego su sobrino (hijo de su hermano) vivirá una emoción nueva “yo adoro a mi sobrino, jamás le he dicho nada y siendo objetivo creo que tiene un gran futuro, me encantaría verlo jugar en mi casa, en mi estadio, aunque sea con la camiseta del Valencia CF, sin embargo, no voy a mentir, yo quiero que sea e mejor de los 22 jugadores pero por supuesto que gane el Levante”.

Levante de la temporada 89-90
Levante de la temporada 89-90

Vicent Latorre es leyenda levantinista, vibra en azulgrana, siente como granota, tal vez, durante la década de los 80 fue uno de los jugadores más queridos por una afición que hoy todavía lo saluda idolatrando a aquel espigado delantero con cabeza prodigiosa y olfato goleador singular. Un futbolista que no pudo competir en Primera pero que ahora vibra con “su” Levante, aunque enfrente tenga a su sobrino. “A mí ya me ha superado, ha sido internacional en categorías inferiores y ha jugado en Primera siendo un chaval. No es amor fraternal pero qué suerte tiene el Valencia con contar con él…”

Quién sabe, quizás algún día el joven “Lato” (“a mí no me gusta que lo llamen así pero bueno, lo de menos es el nombre” dice Vicent), vista los colores azulgranas lo que es seguro es que el sábado a las 15h. la familia Latorre habrá vivido una jornada histórica.

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Un comentario

  1. […] Latorre, López Ufarte y un grupo de jugadores en el que se hallaban Museros, Ballester, Iranzo,  Aragó, Susaeta, Corbalán, Verde (también tristemente fallecido en edad demasiado temprana) Mascarell o Andrés Olivas, ensamblaron un vestuario donde el valor humano gestó un conjunto competitivo. Aquel Levante UD, con Alejandro en la plantilla, conseguiría un ascenso de Tercera a Segunda División B y de la división de bronce a la categoría de plata la temporada 88/89. El equipo dirigido por Roberto Álvarez firmaría una campaña en la que el menudo, apocado pero ofensivo líder de la banda izquierda levantinista formado en las categorías inferiores de la Real Sociedad, disputaría 20 partidos y anotaría un gol, el de la victoria en la jornada 11 de liga del Levante UD ante el Marbella. […]

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