Inicio Gatos y palmeras Granotahistoria La historia de la Real Sociedad y el Levante UD, unidas por el apellido López Ufarte

La historia de la Real Sociedad y el Levante UD, unidas por el apellido López Ufarte

12 minuto leer
0
0
693
Alejandro López Ufarte

Para los que peinamos canas evocar el nombre futbolístico Real Sociedad nos traslada inevitablemente a la época dorada del conjunto de la bella Donosti en los albores de los años 80, aquel equipo que, dirigido por Alberto Ormaetxea, ganaría dos ligas de forma consecutiva (1980/81 y 1981/82) y una Supercopa de España en la campaña 82/83.

Alejandro López Ufarte
Alejandro López Ufarte

Sin embargo, los éxitos futbolísticos de la escuadra txuri urdin se iniciaron la temporada 1979/80 cuando logró sumar 32 jornadas invictas y rubricar un récord histórico en el universo futbolístico nacional.  Las gestas logradas a partir de entonces fueron forjando la leyenda de un equipo repleto de talentosos canteranos, la mayoría de ellos futbolistas que se convirtieron en ídolos en todo el espectro del fútbol español. Sus alineaciones estaban compuestas por jugadores que pasaron a ser referentes imitables para todo una generación de amantes del balompié que lograron vincular sus afectos futbolísticos a los logros deportivos de un equipo dirigido por el tristemente ya fallecido Alberto Ormaetxea, un técnico ex jugador de la casa con personalidad discreta pero que inculcaba un nivel competitivo a un conjunto que, sin estridencias, escribía las primeras hojas doradas de su historia.

Alejandro López Ufarte

En aquella alineación que se convirtió en mítica, los aficionados al fútbol de todos los lares de la España de los 80 disfrutaban de las hazañas de Luis Miguel Arconada, Perico Alonso, Jesús Mari Zamora, Satrústegui y Roberto López Ufarte. Es precisamente el apellido López Ufarte el vínculo más directo que entrelaza la historia de la Real Sociedad y el Levante UD. Roberto, extremo internacional nacido en Fez, de padre catalán y madre andaluza, comenzó su trayectoria deportiva con solo 8 años en Irún. Junto al mítico 11 de la Real caía seducido también por la pasión futbolística su hermano pequeño, Alejandro, un talentoso jugador, veloz, ofensivo que junto a Roberto pronto pasaron a la disciplina de la cantera del conjunto txuri urdin.

Sin embargo, Alejandro, tras jugar dos temporadas en el Sanse y militar en el filial del Real Madrid, jamás jugó con el primer equipo de Donosti, pero sí lo hizo en el Levante UD, en el que permaneció cinco temporadas en las que fue uno de los iconos de una hinchada ávida de hazañas ilusionantes en un momento de penuria de la entidad.

Alejandro López Ufarte llegó al club granota procedente del Castilla en verano de 1984. Durante cinco años el extremo ofensivo de zurda prodigiosa perteneció a la escuadra levantina logrando dejar en la afición un recuerdo perenne como integrante de un vestuario que intentaba competir ajeno a la tumultuosa coyuntura del club y los continuos vaivenes económicos y deportivos que propiciaron el adjetivo de equipo ascensor al club.

Alejandro López Ufarte

Mientras su hermano Roberto conquistaba una Copa del Rey y dejaba la Real, era internacional y fichaba por el Atlético de Madrid,  Alejandro mostraba su calidad técnica y se convertía en referente de la escuadra granota en las jugadas a balón parado y en la verticalidad de su ofensividad en la banda. “Poseía una zurda prodigiosa, tenía un toque de balón maravilloso incluso jugando a pierna cambiada. No recuerdo estadísticamente cifras pero seguro que muchos de mis goles se fraguaron desde sus botas. Era un jugador extraordinario y una excelente persona”. Así se expresa el excapitán, compañero y amigo de López Ufarte en el vestuario del Levante UD durante aquellas cinco temporadas el valenciano Vicente Latorre.

 

Latorre, López Ufarte y un grupo de jugadores en el que se hallaban Museros, Ballester, Iranzo,  Aragó, Susaeta, Corbalán, Verde (también tristemente fallecido en edad demasiado temprana) Mascarell o Andrés Olivas, ensamblaron un vestuario donde el valor humano gestó un conjunto competitivo. Aquel Levante UD, con Alejandro en la plantilla, conseguiría un ascenso de Tercera a Segunda División B y de la división de bronce a la categoría de plata la temporada 88/89. El equipo dirigido por Roberto Álvarez firmaría una campaña en la que el menudo, apocado pero ofensivo líder de la banda izquierda levantinista formado en las categorías inferiores de la Real Sociedad, disputaría 20 partidos y anotaría un gol, el de la victoria en la jornada 11 de liga del Levante UD ante el Marbella.

El Levante volvía a brillar en el panorama futbolístico, aunque Alejandro, que ya había sufrido la campaña anterior una importante lesión, abandonaría el Levante UD y poco después dejaría la práctica activa del fútbol pero no su vinculación con tierras valencianas y el deporte del balompié.

Alejandro López Ufarte

Con 27 años Alejandro dejaba el fútbol activo pero era previsible que su visión futbolística disponía de una maestría que merecía ilustrar la formación de jóvenes talentos, un ingenio que le llevó a entrenar a promesas del fútbol pasando por las escuelas de algunos de los equipos más significativos del fútbol valenciano. Entrenó al conjunto juvenil del Levante UD y del Valencia CF donde llegó a ser director de su escuela y el técnico con el que los jóvenes valencianistas disputarían en 1998, precisamente en Anoeta ante su Real Sociedad, el campeonato de España esa temporada. López Ufarte pasaría después por la escuela del Villarreal CF donde entrenó a su equipo filial antes de pasar al banquillo del filial del C. D. Castellón. A ambos conjuntos dirigiría en Tercera División.

Apocado, humilde, inteligente, competitivo, extraordinariamente generoso y machadianamente bueno según todos los que lograron tener a Alejandro como amigo y de técnica exquisita, precisa visión de juego y recuerdo imborrable para los aficionados que disfrutaron de su mejor etapa futbolística desde las gradas del entonces Nou Estadi, fue un duro golpe que la parca nos lo arrebatara aquel febrero de 2011 con apenas 48 años y con un compendio futbolístico que merecía ilustrar y formar a muchos jóvenes de nuestro fútbol.

Pero su prematuro adiós no significa su olvido entre los hinchas que disfrutamos de su trayectoria futbolística, más bien todo lo contrario, porque cuando la impronta lleva implícita la generosidad y calidad como jugador, técnico y persona el recuerdo es eterno.

Sirva este encuentro entre el Levante UD y la Real Sociedad para, desde MACHO LEVANTE, homenajear a un apellido que forma parte de la historia del conjunto txuri urdin y de la entidad granota,  Roberto  en la escuadra de Donosti  y Alejandro López Ufarte en el club levantinista.

Cargue Artículos Más Relacionados
Cargue Más Por Yolanda Damià
Cargue Más En Granotahistoria

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mira además

Un punto para la esperanza

A veces 90 minutos son muchos y te permiten vivir diferentes fases de esa pasión irraciona…