Inicio Fútbol Primer equipo Quique Setién, hoy rival, pero su ‘Veni, vidi, vici’ lustra su efímero pero exitoso pasado levantinista

Quique Setién, hoy rival, pero su ‘Veni, vidi, vici’ lustra su efímero pero exitoso pasado levantinista

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Quique Setién Foto: Real Betis

Hoy a las 21.00 h. el Levante UD cerrará la sexta jornada de liga con la visita al Real Betis Balompié y desde la atalaya que ofrece una perspectiva de 9 de 15 puntos conseguidos (‘Qué nos quiten lo bailao’).

Sin embargo, no va a ser un encuentro nada fácil. No es el territorio verdiblanco de la capital hispalense un lugar donde el Levante UD haya obtenido buenos resultados, solo 2 encuentros ganados y 2 empates en 9 contiendas no ofrece unas estadísticas brillantes.

Además, hoy el conjunto de Muñiz se va a enfrentar a un equipo también extraordinariamente preparado por un entrenador cuyo nombre, según los mentideros futbolísticos, sobrevoló el banquillo del Levante UD, club donde prácticamente diría adiós a su etapa profesional como futbolista.

Elegante, extremadamente profesional, meticuloso, con una visión de juego primorosa, exquisitez en el trato del balón y de personalidad arrolladora, Quique Setién aterrizó en la entidad granota para reforzar a un equipo que soñaba con poner fin a una travesía por la categoría de bronce de cinco temporadas. Una etapa tumultuosa iniciada en verano de 1991 y que finalizaría precisamente con el futbolista cántabro en el seno de su plantilla en junio de 1996 tras superar en la promoción de ascenso a Córdoba, Avilés y Rácing de Ferrol.

 

La etapa de Quique Setién en el Levante

El hoy entrenador bético recaló en el Levante UD con 37 años tras haber disputado más de 360 partidos en Primera División defendiendo la elástica del Real Rácing Club de su tierra natal, Atlético de Madrid y pasar luego por el Logroñés antes de volver a Santander donde las diferencias de criterio con el entonces entrenador Vicente Miera la temporada 95/96 facilitaron su llegada al Levante aquel mes de mayo superada la medianía de los 90.

Su veteranía fue acogida por afición y aquel vestuario dirigido por el técnico de Enguera Carlos Simón y que albergaba a jugadores como Rodri, Fernández Cuesta, Fede Marín, Manolo Herrero, Carlos Guerrero, César, Bartolo o Nacho Sierra, como engranaje fundamental para lograr afrontar la promoción con máximas garantías.

Setién solo jugó tres partidos de liga, el futbolista, otrora internacional, fue un referente en la medular para un equipo que, con extraordinarios jugadores técnicos como Carlos Guerrero o César, llegado de la cantera del Atlético de Madrid y que se convirtió en protagonista de la prensa del corazón durante su romance con la hermana del torero Jesulín de Ubrique, necesitaba de la veteranía y serenidad que el santanderino desplegó en los 8 partidos donde defendió la elástica granota.

En total, Quique Setién jugó tres encuentros de liga como titular desde su llegada en los albores de mayo de 1996. Se enfrentó como titular a Ontinyent, Terrassa y Castellón exponiendo sobre el terreno de juego las credenciales que caracterizaron una trayectoria que le llevó a vestir la camiseta de la selección española en el combinado sub’21 y la elástica del combinado absoluto en el Mundial de 1986 bajo las órdenes del seleccionador Miguel Muñoz.

La seguridad, la confianza y la calidad técnica que ofreció el actual entrenador del Real Betis a aquel Levante UD durante la promoción fueron inefable. Pero su aportación fue también un aliciente psicológico para una escuadra que, tras dos intentos fallidos de ascenso en la fase final, quería que esta vez, se cumpliera el dicho de “a la tercera va la vencida”.

 

Titular en la promoción

Quique Setién fue titular en 5 de los 6 encuentros de aquella fase de promoción que comenzó con un empate sin goles ante el Córdoba en territorio andaluz, siguió con la victoria granota en el terreno del Avilés, quien se llevaría en el tercer encuentro de esta competición los tres puntos del entonces Nou Estadi, pero que se vería superado finalmente por un Levante que sumó dos victorias consecutivas que le darían el ascenso.

La plantilla levantina venció al Córdoba 0-1 en el Arcángel y después se avecinaba gran tarde aquel 23 de junio víspera de San Juan en la que la noche de las hogueras fue el cierre a una jornada histórica después que las huestes granotas ganaran 2-0 al Rácing de Ferrol y Setién y sus compañeros finiquitaran, a falta de una jornada para el cierre de este tramo competitivo de la temporada, el retorno a la categoría de plata.

Después de cinco años el equipo azulgrana volvía a Segunda, la hazaña de Quique Setién finalizó esa jornada ya que no participaría en el intrascendente encuentro que concluiría la temporada futbolística en A Malata. El cántabro cumplió el “vini, vidi, vinci” con el que Julio César anunciaba al Senado Romano las victorias de sus huestes.

Su estancia fue breve en un equipo centenario, pero el capítulo que firmó es uno de los más brillantes en la historia granota. Poco amante de los medios de comunicación, sin embargo fue exquisito su trato con la prensa durante su periodo como levantinista dejando una impronta singular, educada y elegante que compañeros como Miguel Ángel Vara o Artur Balaguer podrían relatar de forma mucho más precisa que quien estas líneas suscribe.

Era evidente que su visión futbolística endilgaba su retiro como jugador aquel mayo de 2016 hacía tareas técnicas con un referente en su magisterio que lleva asociado el nombre de Johan Cruyff de quien Quique Setién dijo “Todo lo que hago lo he copiado y la mayor referencia ha sido Cruyff, porque yo jugaba contra el Barcelona y no paraba de correr detrás del balón y no llegabas nunca a cogerlo. Empiezas a estudiarlo y ves que eso es lo que te gusta. Tener el balón”.

De personalidad arrebatadora en Las Palmas todavía recuerdan sus singulares elogios al trabajo de Simeone en el Atlético de Madrid en los siguientes términos: “Enhorabuena por el trabajo; no me gusta pero es extraordinario”.

Quique creció con otros conceptos diferentes al técnico argentino del conjunto colchonero, unos conocimientos que intenta llevar a la práctica. Por ello es un entrenador admirable ante el que se dibuja un futuro exitoso que parece puede ofrecer lustre al fútbol que amamos los aficionados que sucumbimos ante la estética de una jugada delineada por un técnico talentoso.

Ojalá le vaya bien, muy bien a Quique Setién, de paso efímero pero huella perpetua en la hinchada y entidad levantinista, pero esa suerte esperemos que empiece mañana martes 26 de septiembre de 2017.

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